Tienes un catálogo trabajado y precios competitivos. Pero cuando un cliente busca lo que vendes, encuentra antes a tu competencia o a Amazon.
Y sostienes las ventas pagando anuncios: el día que bajas la inversión, las visitas caen. Con el SEO de tu tienda online esa visita llega sola: cada día entran personas que ya están buscando comprar, y no pagas por cada clic.


