Casi todos los psicólogos con los que hablamos tienen una formación sólida y pacientes que les recomiendan. Lo que falla es lo que ve quien todavía no los conoce.
- La web es genérica: no dice con qué ayudas ni cómo trabajas.
- No explica cómo es la primera sesión ni cuánto cuesta, y eso frena.
- Para contactar solo hay un teléfono en horario de consulta.
- Dependes de directorios donde apareces junto a cientos de perfiles.
Ninguno es un problema clínico. Son de visibilidad y de confianza, y tienen arreglo.



